Paul Ritz Danckovic

La Diosa del Führer





Paul Ritz Danckovic.-

 

 

 

 

 

 

La Diosa del Führer

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Autoeditado por A.Q.M





Deutschland Kaiserlich     


Köln, Mai 11

 

 

ŸLlegó el tiempo de hacer
realidad aquellos anhelos.

 

 

 

ŸHoy sólo falta concretar
este sueño terrenal …

 

 

Fruto de un
Existencialismo
Romántico

Paul Ritz Danckovic.-

Se sumerge en una

Poética epopeya

De complejo

Hermetismo…



La Diosa del Führer





Como la más bella Diosa 
Del Parnaso del Olimpo, 
Percibido por Apolo
 
 
Como el más delicado 
Y fino perfume francés
 
 
Como la más intelectual 
Doncella del Imperio del 
Gran Führer, que jamás 
Existió ni que jamás 
Existirá
 
 
De delicados cabellos 
Como la más tersa 
Seda oriental 

  
Y de grandiosos ojos 
Como los más bellos 
Luceros del Inconmensurable 
E infinito Universo
 

 Con tu alba 
Y lozana tez 
Casi perfecta 
Marcada por el más 
Hermoso y sensual 
Corte transversal 
Sobre tu pómulo 
Derecho,
 

 Eres la mujer 
Más intelectual 
Que estos agónicos 
Ojos de chileno jamás 


Hallan conocido 
Ya que tienes 
El don que persigue 
Mi filosofía 
El de escuchar 
Y ser escuchado
 

  
Quedarás como desnuda 
Al leer esto versos; 
Como bañándote 
A la media noche 
En las gélidas 
Aguas del Rhin 
Que atraviesa
La bella Köln,
 

  
Pero sé que tu 
Sin conocerme 
Sabrás que estoy bien, 
Porque sin conocerme bien 
De mi no dudarás.
 




EL destino del Führer
 



 No hubiese sido 
Ese su destino
 

 
Si aquella mujer 
No lo hubiera 
Traído al mundo
 

Enclaustrándolo 
En un Jardín 
De vastos Imperios
 

 Provocando sentimientos
Encontrados en rosas
De diversos colores
Contrapuestos por Salvajes claveles,
 

 
Mágicamente envuelto
En aquella estampa
De enhiesta e impredecible
Figura
 

Engalanada por aquel
Infinito detalle horizontal
Sobre su expresivo
Y decidor ceño
 

Con uniformado
 Tono de estampado
Vibrato musical
 

Eñido sobre una agónica
Mirada
 

 Matizada por un infinito
Punto neutro espacial
 

Hubiera preferido
Contemplar la gélida
Luna a la media noche
 
 
Sobre un desbastado
Puente por aguas
Intensas de insistentes
Bombardeos para luego
Morir a orillas
Del poético Rhin
 

Ahora él, vislumbra
Distante su Imperio
 

Su Gran Imperio
 

Aquel que jamás tuvo
Y que nunca tendrá
 

Sólo se consuela
Con verlo allí
 
En aquella Inmensidad
 

De esa noche
Escondida en el extenso
Jardín de aquel Misterioso
E inexpugnable Paraíso Astral.
 

 

  
Torrentoso Rihn
 

 

Introvertidas aguas
En introspectivas
Sensaciones
Introversas en
Lo más profundo
De su ser,
 


Confundida ciencia
Contemplando lágrimas
De transversal filo
Frecuentadas por la Poética Ciudad
 


Insinuadores baños
De espinas sobre la
Concentrada nieve,
Evaporando ruidos
 
 

Que musita el silencio
Sin estar dormido
 


Boreales primaveras
De embusteros polos
Apostando a un próximo
Duelo
 


Mustia voluntad
Experimentada por la
Imponente estela
Que encendió díscolos
Sueños asediando al
Infierno...
 

 
Vanidosa piel
Con excelsos destellos
De instantánea erudición
Dando forma a la Interminable
Blancura de un guiado Sendero
Por calles inmersas
En duda...
 

Puertos del Septentrión...!
 

No inquieten ante la Espera...
 

 
De cristalinas dagas,
Atraídas del cielo
A la tierra  
 


Buscando atrapar 
La exclusiva pincelada 
Ensalzada en complejidad
  Culminada
 


Con un inquietante
Surrealismo refugiado
En los rítmicos sones,
Protectores de un vals
 Encaprichado en los
Encajes de la seda
 corporal...
 

 


Ärgern
 

 

Diosa furibunda
Con explosiva
Mirada
 

 
Envuelta en la ira
Que envenena
Su sangre germana
 

 
Al haber sido
Traicionada...
 


Tanta fuerza
Demostrada en aquel
Carácter esquivo
Y oculto   
 

 
Como el de su Temperamento
 Que Cautiva
Radiante feminidad;
En esos esclavos Estandartes
Que desfilaron sin Consuelo
 


Atados, pervirtiendo
Los movimientos del
Erotománico viento
 

 
Para jugar entre
Reflejos de
Salínicas espumas
Que revientan buscando 
Su ansiada libertad.
 

 

 
El Sueño del Tercer Reich
 

 

No hubiese sido así
Si el alba que dio luz
Al nuevo día
 

 
No hubiera contemplado
Al Tercer Reich
 

 
Enfrentándolo a un Destino
Por el ya conocido y Tantas
Veces en sueños Acariciados
 

 
Con sólo ver aquella
Inscripción Herméticamente 
 Tildada De prosódico
Acento
 

 
Sobre un delator papel,
  Se imaginó
 

 
Aquella majestuosa Mujer
De preciados cabellos
Y nevada tez
 

 
Engalanada por una
Envolvente sinfonía
De letras truncadas
Al pronunciar.
 
 

Cuerpo armónicamente
Trascrito desde plumas
Vacilantes e inciertas
A melódicos acordes,
Embriagados por la
Sensualidad
 

 
Que enfurece,
Con ensangrentados celos
A la primaveral lluvia que
Estila empapadoras
Visiones...
 


Al cruzar el Umbral
 Del Parnaso del Olimpo;
Apolo fue esquivo
Siquiera dejar ver
 


Como se habría paso;
 Manteniendo la expectativa
Del vulgo y letras,
 


Danzando entre insignes
 Clarinetes embrujados
Por agudos y refinados
Destellos que irrumpían
Ante el mar
 

Suspendidos en la
 Eternidad
 
  
Donde aquella
Belleza sin igual
Se desnuda
 

Para sin temor
Deleitarse en una introspección
Astral introversa oculta
 

En lo más recóndito
De ese distante,
Pero demostrativo
Ser
 

Denotando forzadas
Sensaciones hacia una indiferente mirada.
 

 
 
Cuando la encontré
 

 

 
Me miró a los ojos
Recordando el pasado,
Sintiéndose
La Diosa del Führer
 

 
Que otrora novatas
Plumas birlaron
De la realidad;
 

 

Embriagadas por refinadas
 Tintas, deslumbrantes
De valles y llanuras
Permeables por la humedad    
 

 
Impregnada en aromas
 de fecunda fertilidad.
 

Florecido sueño al convergir
El cálido estival
Con melódica candencia
 
  
   Desbordante entre distantes
Luces anunciadas en la oscuridad
Por maduros afluentes magmáticos
Subcutáneos desafiados
Sin hostilidad por febriles vientos
 

 
Que hacen reventar
Las olas del gélido mar
Dispuestas a rendir al
Vendaval el deltado;
Áureo, rosado.  
 
  
 
 
 
Llegando a Berlín...
 

 

 
Crucé el frío vacío
Sentimental tildado
Por el silencio
Que descubría
Los devanados secretos
 

 
Adentrados en frondosos
Extremos de explosivos
Ramales
 

 
Ofrecidos por parvadas
De bataholas
Apetecibles de Sustracción
 

 
En banquetes de claras
Vid escépticas
A la razón,
 
 
Destronadas por Sedientas
Asépticas ninfas
Complejas de retráctil Sustraer,
 

 
Atemperando el jadeo
De bravas rosas
Contenidas en anteras
 De cítricos volcanes
De Vítrea erudición,
 


Recorriendo ardientes
 Escabrosas laderas
Sumergidas en el calor
De corporales cuerpos
Que la nieve no enfrió...   
 
  

 
La ante sala
 

 
 
Al anochecer la Diosa
 Emergió entre taciturnas
Salas de negativos contextos
 
 
Arbitrarias sin fundamento
No prolongando
Inmaduros tropiezos,
 

Arrastrados por espumosos
Ruidos; incitante
Rocín, sudando roquerios
Entre descompensadas
Aguas  
 

Que buscan una silenciosa
Huida de nocturno
 Temperamento transitando
por un reencuentro...
  
 

 
La mujer de Adán
 

 
Envestida por fuertes
Fundamentos de Perversas
Lanas que cobijan
Aquellos delirantes
Pechos afluentes
De aquel preciado
Elíxir que la calipedia
Entregase a cuerpo
Alguno
 

 
Finas mezclillas
Te acarician en silencio
Seduciendo esa Estilizada
Figura no atemperando
La sensación encajada
 

 
En aquel misterioso secreto
Cabellos morbosamente
Deslumbrantes de Melancólicos ojos 
Tormentosamente Sensuales,
Tendientes a Descompensadoras
Perturbaciones Contrastadas
Para contener peligrosos
Desbordes
 

 
Alba piel de no Indiferente
Sentencia ante el Taciturno
Cuerpo asfixiado
Por el contacto que Recorres
Oliscando
 

 

 
Miras esquiva a un punto
Infinito escondiendo
Aquello tan hermoso
Para impactar
Al cielo con el mar
 

 

 
Rostro perfecto con un Excelso
Defecto que las Torrentosas
Lágrimas alzaron en Versos
Y endiosaron más allá
Del firmamento
 

 

 
Tentación en aquella
Mano que birló los Sueños
Que habían Encaprichado
El mezquino arrojo de 
Contaminar esa voz Labrada en
Metódica poesía
Y melódica canción.
 
 
 
La Diosa está cada día
 
Más cerca del Paraíso Terrenal
 

 

 
Por fin ha contemplado
El invierno
De nupcias terrenales
Que invocó las Intrascendentes
Artimañas
 

 
Que humedecieron
Prendas de gustoso
Afán


 
Destruyendo canciones  Esmaltadas
En fragmentación;
 ¡Hoy, Laten… Transgrediendo
 

 
Los insurrectos textos
Frecuentados por la Noche
Enmudecida y recubierta
 

 
De imperfección
Encontrada por el viento;
 

 
Disuelta ironía
De limitada vestidura
Que la fragancia Arrebató
A estrellas de carne y hueso
 

 
Inviolable siniestro; Sediento
Observas al analítico Desierto
De nieves eternas
Impreso en la quimera
De escurridizos ojos
Que la poesía espera
En una solitaria
Transferencia.
 
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            
 
 
Invocada, Diosa
 
En poesía y prosa
 

 

Miro tus ojos y birlo
El instante, arrebatado
Al verso que te hizo
Cómplice del frío
Corrupto encendido
Por tu mirada; Calcinando
El húmedo contraste
Que embriagó el rocío,
Estampado sobre el Silencio
Del contemplativo clavel
Apaciguador de Sensaciones
Robadas por Gramaticales besos
 

 
Recubiertos labios
Por la gélida miel;
Dulce y venenosa, como ayer.
No resignado perder Encarnizadas
Batallas; enfrenté
Las herméticas arenas
De tu cuerpo de las que No sé
Si volveré...
 
 
 
   Runrruneo extendido
Por el infinito Unido en verso;
Creaciones, sonidos de dudosas
Formas y hermosos colores
Queriendo retornar, pero
El vacío desea absolver
A la noche devorada
Por abstractos sueños;
 

 
Por verte;   ¡ A ti, mi luna...¡
 

 
Que no se atreva
El amanecer a robar
Tu imagen rememorada
De fin a comienzo
Aunque la poesía Colapse
En destructoras cenizas
Resucitará siempre, pero
Nunca a deshora
Desvelando las manos
Que acariciaron el filo
De la crepuscular hoja
Que quiere a la media noche
Danzar, junto
Al Rhin y al mar
 

 
Degradado arco iris
En tonos inciertos
Que mis oídos confunden
Con la armonía del viento,
 

 
Que pretendo olvidar
 
Sin dejar de exclamar;
 

 
¿Cuándo la podré volver a escuchar...?
 

 
Tal vez, presientas 
Las cálidas tintas
De agudas visiones;
Retrospectivas que Ensancharon
El frívolo camino
 

 
Comprendiendo a la Solitaria
Pluma; en su transito por el  manantial
Vertido sobre la nieve
De la Köln Imperial;
 

 
Tempestad de invierno
Queriendo volver,
Primavera insinuada
Que ya se encuentra
Cerca de él.
 

 


¿Diosa, Por que...?
 

 

 
Pienso que eres mía
 Y este tiempo
Que he vivido
Me has maltratado
Con el látigo
De la indiferente poesía
 

 
Que hiere criminalmente
Y sin justificación
A la compañera que Dios
Caprichosamente habilitó
Para que sostuviera;
El cigarrillo, la pluma, y el licor,
 


Mientras que la otra;
 Obrera e incansable Luchadora
La limitó a Vagar
 Sin destino
Por fríos territorios
Donde las copiosas
Nieves sepultaron
con Caricias olor  

 
A mercado negro,

 
Orquídeas amarillo-claro
 

Estrictamente aferradas
A la estructura otoñal,
Pero desvestidas ante él
 
Pacifico mar
 
Embriagadas por la Poética brisa
Homogeneizandora
 

¡Prohibida tempestad...!
 

De Ajenos aromas 
Anclados al amanecer
De inseguros anhelos
Que versé sin recelo,
 Esperando consolar
Al alba para volver
A sentir aquellos
Rebuscados pétalos
De misteriosa miel.
 


 
Versé labios
 
De Diosa

 

 Estocando poesías
Simuladas en prosas
Deshojadas por el viento
Y agitadas entre Apocalípticos,
 


Mares del pacifico
Encumbrados sobre el Perplejo
Universo desorientado
Ante sitibundos versos
Que mí sonrojada mano
Insistía en rebuscar,
 

Tras el prohibido
Escritorio manchado
Por tintas que alzaron
Blancos papeles;
 

Recubiertos por la Incontenible
Llovizna que castigaba
 Mi rostro contra el Fuerte Oleaje...
Cuerpo y corales

 
De férreo atar...!
 

Sobre roquerios    
  De impredecible data;
Inviolables claras arenas
De mi costa primaveral
 

Aun no he olvidado
Cuando te sentí enojar
Sobre mis pupilas
Se hubieron de clavar
Los intensos reflejos
De la espumosa nieve
Imperial.
 


 
 
Espíritu del aire
 Si pudieras
Derribar las supremas
Entidades que experimentaron
Íntimamente el saber
De esa misteriosa mirada
Que pretendo ofrendar
A la infinita eternidad
Del espacio terrenal...
 

 
Dedicado a Muriel...
 

 

 

 
Indice 
 

 

 

 
La Diosa del Führer...............5
 

 
El destino del Führer.............8
 

 
Torrentoso Rihn.......................12
 

 
Ärgern....................................15
 

 
El Sueño del Tercer Reich.........17
 

 
Cuando la encontré..................22
 

 
Llegando a Berlín.....................24


 La ante sala.............................26
 

 
La mujer de Adán.....................28
 

 

 
 
 

 
La Diosa está cada        
 
 Día más cerca del
 
 Paraíso Terrenal................31
 

 
 Invocada Diosa
 
 En poesía y prosa..............33
 

 
 ¿Diosa, Por qué?..............37
 

 
 Versé labios de Diosa......39
 

 



 
           
 

 

All rights belong to its author. It was published on e-Stories.org by demand of Paul Ritz Danckovic.
Published on e-Stories.org on 06/20/2006.

 

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