Francisco Marin Gonzalez

guerra civil

Como cada dia, desde hacia casi tres años, retumbaban los cañozos y explosiones. No sabias a que hora comenzarian, ni siquiera si durarian mucho, lo unico seguro es que una vez al dia tu casa se desplomaba.
 
Todo comenzo un dia como otro cualquiera de un hermoso mes de mayo. Las flores adornaban el pequeño parque que hay abajo, el que se ve desde el balcon. Este año habian plantado muchas mas que otros años y daba gusto asomarse, ver todo ese arcoiris natural, meciendose con la suave brisa de la tarde, cerrar los ojos y esperar el suave aroma que poco a poco se adentrtaba en la casa, llenando cada rincon, cada palmo. El atardecer entraba, como invitado por ese dulce olor, iluminaba el comedor y se adentraba por el pasillo hasta la entrada de la cas, donde se reunia con un  pequeño espejo en forma de estrella que atrapaba los rayos del sol para convertirlos en un espectaculo maravilloso, proyectado sobre las paredes del pequeño recibidor.
 
Era una primavera esplendorosa, apenas hacia tres meses de tu matrimonio, el dia mas feliz que recuerdas, atras quedaron todos aqullos dias importantes, tu dieciocho cumpleaños o el dia de la graduacion o aquella fiesta maravillosa donde conocistes a Pedro, ese amigo tan especial al que podias contarle todo, ese amigo que decidistes fuera el padrino de tu boda con ese mjchacho andaluz que habias conocido en verano.
Pedro, cuantas veces te declaro su amor y cuantas veces le rechazastes, que sera de el...
...la realidad esplota cerca de ti una vez mas, ese pequeño jardin lleno de flores ahora era un descampado lleno de escombros, tu casa, tu pequño salon era parte de las ruinas de esa maldita guerra en la que viviais desde hacia casi tres años. Sin saber porque comenzo todo y cuando, sin encontrar explicacion a una estupidez tan grande que estaba destrozando todo a tu alrededor, todo tu mundo se caia ante tus ojos sin que pudieras hacer nada.
 
La puerta de la calle se cierra, el entra y saluda, pregunta como te fue el dia y pide la cena, se siemta en la mesa mientras le sirves y el te rodea con sus brazos, tiene unos brazos fuertes musculosos, fruto de un duro trabajo en la obra desde tremprana edad, sus manos duras como la corteza del arbol y sus dedos gruesos y llenos de cicatrices, como las causadas por los torrentes de agua en las pendientes de tierra, su voz aspera como la bocina de un carguero, como aquellos que oias en el puerto, su mirada penetrante, esos ojos negros como la noche, oscurros y penetrantes te dejaban sin aliento cada vez que los clavava en los tuyos y pensabas en el primer dia que vistes esos ojos por primera vez, eso fue lo que te enamoro, le veias y recordabas, como se acercaba a ti, mirandote fijamente como si estubiera entrando dentro de ti, como invadiendo tu espacio mas privado y tu quieta, inmovil casi sin respiracion y ... todo comenzo a temblar, las paredes se te movian y el techo parecia que iba a desplomarse sobre la mesa del salon, los platos rotos volando, parecia un terremoto y tu hacias esfuerzos para mantenerte en pie, la mirada se te nublaba y notabas como si tu espiritu abandonara tu cuerpo y de pronto todo se paraba, ya no habia ruido no mas temblores ni mas platos y muebles cayendo, no mas dolo y todo se hacia oscuro, negro cmo lsus ojos, como si te hubieras metido dentro de ellos y asi te sentias protegido, dentro el el, con sus fuertes brazos y sus resquebrajadas manos podria protegerte y calmarte con su penetrante mirada con sus hipnoticos ojos.
 
La calma y la soledad, esa soledad diaria que inviadia el aire, que llenaba el alma de incertidumbre y malestar, que encogia el corazon como si de una esponja se tratara y quisieramos dejarla seca despues del baño. La soledad, el dolor, la impotencia de no poder hacer nada con esos ataques que golpeaban directamente dentro de ella, que dejaban su cuerpo tan maltrecho como un campo de flores pisado por un millar de caballos al galope. Dejaban su mente tan dolorida como dolorosa es la ultima despedida de el ser querido. Quedaba tan maltrecha en cuerpo y alma que apenas si parecia un monton de despojos de quirofano; y el, su principe la cogia de entre los escombros y la mecia en sus brazos la acariciaba el pelo y le decia bonitas palabras, entonces ella se sentia mejor, incluso desaparecia el dolor y pensaba...
... los jardines en flor y ellos pasendo juntos de la mano, todo era amor, ternura, comprension. Mediados de abril, apenas dos mese y medio de matrimonio, setenta y tantos dias esplendoros que inundaban sus ojos de una irracional felicidad, solo habia que mirarla para comprender que solo respiraba el aire que el emanaba al igual que su luz era la luz de su vida.
 
Muchos nos sentiamos envidiosos de su relacion, de esa complicidad que se veia entre ellos, habia algo a su alrededor que los introducia en un magico mundo de cunto como una burbuja donde siempre era primavera, siempre hacia sol y no faltaba de nada. S todos lados iban juntos, cogidos de la mano como un niño pequeño que se aferra a su madre entre la multitud como si de ello pependiera el poder seguir viviendo, como la hoja en primavera que se aferra a la rama y luce con mas vigor del que lo hara jamas. Nunca salian el uno sin el otro, siempre acompañados, disfrutando de esa magia que poseen los primeros dias, los primeros mese, esa magia donde siempre es de dia, el sol brilla y suena una suave melodia, es un hechizo de amor que ronda los moches de primavera y que se apodera de todas las parejas que caminan en las noches de luna llena. Se pega a ellos haciendoles ver, oir, decir y hacer cosas que nunca antes serian capaces de hacer y que nunca harian pro nadia mas.
 
Apenas asomaba el sol se despertaba, de nuevo en ese ruinoso mundo, ¿donde habria quedado aquel tan feliz?. De nuevo esperaba el momento del ataque, trataba de prepararse pero era imposible, unos dias la sorprendia en la cama aun dormida y otros en la cocina con la cena. Unos dias era cruel y despiadado, todo parecia que se fuera a derrumbar, el suelo parecia desaparecer bajo sus pies y todo se caia; las paredes eran el apoyo encontrado ante un repentino retumbar , otras veces eran el muro contra el que se chocaba al salir desequilibrada.
 
Cuando amanecia y era un dia despejado le gustaba tomar el cafe en el balcon, desde el podia ver casi toda la ciudad y si era claro claro, hasta disfrutaba de los reflejos del recien nacido sol sobre el mar, veia como canviaba de color el cielo poco a poco, como cada vez era mas luminoso el dia, como se iba despertando la ciudad y poco a poco comenzaba de nuevo la vida. Cuanto tiempo hacia ya que no desayunaba en el balcon, ahora apenas si salia de casa, ya casi no tenia ganas de vivir.
 
La oscuridad era parte importante de su vida. En casa casi nunca se encendian las luces, ni aun siendo de noche, no le gustaba la claridad y en tiempo de guerra es mejor no llamar la atencion, encender la luz era una provocacion que la podia llevar a un ataque directo. tenia que procurar hacer las menos cosas posibles que llamaran la atencion, tenia que vestir de oscuro para pasar desapercibida, no se podia hacer mucho ruido, al contrario, el sigilo era la norma, no se podian entablar conversaciones con extrños, nunca se sabe que puede ocurrir, en una gerra civil toda precaucion es siempre poca. Lo mejor era pasar lo mas desapercibido posible, de esta manera los ataques siempre llegaban de refilon, cuando eran mas  crueles y despiadados siempre habia algun motivo anterior, una luz, un ruido o cualquier otra cosa para llamar la antenicion.
 
Se sentia estudiada, como si fuera un ratoncito de laboratorio al que daban el queso para luego quitarselo y ponerle mil obstaculos para que lo consiguiera, asi es como se sentia, tan feliz, tan hermoso lugar, tan hermoso.. Casi de cuento tan irreal todo que al fin termina por hacerse real, la oscuridad, el dolor, la incertidumbre sustituye a la esperanza, el amor la bondad; la alegria se transforma en llanto. Lo que ayer era hermoso hoy es algo horrible como sacado de la peor de las pesadillas.
 
Una rapida mirada hacia atras y descubre un dia esplendoroso de principios de mayo. Como cada mañana el se levantaba para ir al trabajo, mientras se duchaba ella le preparaba el desayuino, un zumo que esprimia en el momento para que mantubiera las vitaminas,  dos tostadas hechas en la plancha con un toque de mantequilla, tal como le gustaban. Un cafe solo en vaso de cristal, unos quesitos para las tostadas y luego pra llevarse a la obra una tarterita de las de metal, redondas que se cierran por encima con un asa que esta anclada a un estremo y al abrirla queda convertida en un cazo, usando como asa el cierra. En el interior un plato, tambien de metal, que quedaba encajado en el borde, de esta manera el alimento de la primera no tocaba con el de la segunda pieza de la tartera. Unos cubiertos gastados por el uso y una navaja que su padre le regalo cuando empezo a trabajar en la obra, de esas que tenian el mango de madera y la hoja era ancha en el comienzo para ir afinandose en curva hacia el final; se le veian los años en la hoja oscurecida, como la piesl oscura y dura de los viejos pescadores quemados por el sol y el salitre.
El plato principal siempre era algo de calentar, unos garbanzos, unas judias o algun otro parecido. Unos filetes o tortilla eran el acompañamiento normal, una bota con vino y una barra de pan que tenia que bajar a comprar a la panaderia de la esquina.
-!Amor bajo a por el pan¡
Lo unico que ella oia a continuacion era la puerta y sus rapidos pasos dirijiendose al ascenso. El portal distaba unos cien metros de la panaderia y al llegar...
 
No tenia nocion del tiempo, hacia mucho que lohabia perdido. Se levantaba por costumbre y hacia las cosas como si fuera un robot, todo en su vida estaba programado, lo que en un comienzo fue hermoso ahora era horrible. El que fue un feliz matrimonio ahora estaba comvertido en algo irreal, algo que solo parecia existir en las noticias y todo ¿por que?, no sabia muy bien la respuesta, solo se le ocurrian los comentarios que Pedro hacia en un  tiempo pasado. Cuando hubiera dado la viada por ella, cuando ella era su unica razon para vivir y ella tantas veces le nego el cariño.
- Pedro, sabes que nunca podremos estar juntos, yo no te quiero, bueno como amigo si pero solo eso.
- ya , pero el no te comviene, no se, no  me gusta, no es trigo limpio, se le nota.
-ya veo, eso son los celos
- no tonta, eso es el amor, no quiero que sufras, no quiero que te haga daño.
 
Suena el telefono y la tra de nuevo a la realidad
- ¿diga?
-soy yo, tardare un poco. Me quedo tomando algo.
Ya esta, eso era todo, ni adios ni como estas, no nada parecido, donde estaba aquel muchacho tierno de los primeros dias, el que no se separaraba de su lado, el que siempre la llevaba cogida de de la mano, se preocupaba por si necesitaba algo, que no estuviera incomoda y que no la faltara nada.
Mira atras en el tiempo, como queriendo encontrar una respuesta, como buscando un cuando y recuerda un dia...
Primeros de mayo, una mañana como las otras, bajaba corriendo a la panaderia para que se llevara el pan caliente a la obra y al llegar a la puerta un cartel que anuncia "cerrado por defuncion. Vaya  y ahora donde voy yo, creo que un poco mas abajo habia otra.
-ya estoy aqui cariño. He tardado un poco...
Trono y creistes que el mundo se venia abajo, todo se movia y veias borroso, no sabias que habia pasado, pero de pronto estabas en el suelo y el te miraba desde arriba.
-¿que, has estado con el? ya tenias ganas. Podrias haber esperado mas, solo hace tres meses que nos casamos.
-¿?que? estar, ¿ con quien?
Boom, otra esplosion que te deja aturdida, te zarandea  y te levanta, le miras fijamente, no entiendes que pasa y otra vez te explota la car, su mano causa la rotura de tu nariz, caes conta la mesa y te coge por el pelo, no sabes que te dice, chilla y aun asi no puedes oirle, estas tan confundia que no eres capaz de entender. Te coge por un brazo y te empuja contra el aparador, todo vuela a tu alrededor, los platos y vasos parecen lanzados como por arte de una explosion, todo hecho añicos y tu cara cada vez mas dolorida, cada vez mas aturdida y tu cuerpo roto y casi sin vida sobre el suelo, le miras ahora no ves a ese muchacho dulce y cariñoso, ves un monstruo de enormes mnos que no deja de golpearte, que no deja de gesticular y ...
 
Asi fue como comence con este calvario, con esta especie de guerra civil que mantengo desde hace ya casi tres años, pero pronto todo acabara, el juez le ha condenado, por fin tengo la seguridad de que no va a acercarse mas a mi, la orden de alejamento era efectiva desde el mismo momento en que el juez lo dictaba. Mañana hago las maletas y me marcho a vivir al norte, siempre quise vivir en el norte. El timbre de la puerta suena y te despierta de esos maravillosos planes que te estabas haciendo, abres la puerta y sus palabras resuenan en tu cabeza como un martilleo monotono.
-¡nunca abras la puerta sin mirar antes!
acto seguido, como si fueran sus mismsa palabras y en el mismo momento creistes que te esplotaba la cara y entre una bruma pudistes ver su cara y sus ojos, esos grandes ojos negros hipnoticos, mientras sus rudas manos no dejaban de golpearte y como hacias antes le mirastes fijamente, preguntandole el por que sin obtener respuesta alguna y le mirastes tan fijamente que entrastes dentro de el y ya no sentias nada, era como si todo volviera a la normalidad, el jardin lleno de flores, el sol convertido en un millar de pequeñas estrellas revoloteando en el pequeño recibidor de la casa y los largos paseos cogida de su mano y sus ojos negros, tan negros como la noche...
 
- Pedro carino, por la tele que empieza el telediario
- pero mama, solo ssalen calamidades y desgracias, no se como quieres verlo
- me gusta estar al dia
 
¨hoy comenzamos con una triste noticia, esta mañana la policia encontro a que hace el numero dieciseis en la lista de las mujeres que mueren a manos de sus parejas, se trata de....
-¡¡¡¡ NOOOOOOOO!!!!!!

 

All rights belong to its author. It was published on e-Stories.org by demand of Francisco Marin Gonzalez.
Published on e-Stories.org on 11/06/2006.

 

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