Maria Teresa Aláez García

Recopilación de Saudades y Nostalgias 1.


CAMPANAS.
5-4-04.

1.
Hoy y cada día que una campana tañe, un lucero aumenta en un rayo el brillo de su silencio.  Los ecos nos traen la mañana y nos despiden el crepúsculo. La soledad está ausente en una muestra de respeto. A cada golpe, el mar recibe una gota de agua y el cielo un suspiro. A nuestro oido una palabra. A nuestro corazón, el recuerdo de algún tipo de cariño. Y la tristeza acompaña al vacío en el recuerdo.  La esperanza nos entrega en una carta una sonrisa para que nuestros ojos no se nieguen al recuerdo del amor.

2.
Pálpitos de metal tejen puntillas en el silencio. El ritmo empuja las emociones con cada tañido y mis comisuras bailan a su son al alza o a la baja según el aire que se agita y sacude en el marcador del tiempo. A cada latido recojo tu poema y lo guardo en lo más profundo de mi memoria.  Repiquen las campanas para tu recuerdo de vivos corazones, archivos de tus sentimientos.

3.
¡¡A Mayo, a mayo saben ya las campanas!!. A primavera florida, a amores recónditos en  romerías de  vino con rezo, a Rocío y a recién acabada la feria de abril. A inocencia que salpicó el almendrado invierno y que comienza a exhibir un fruto que será dulce y entrañable al acabar el año. A risas jóvenes, a vida, a blanco, amarillo, verde, azul y rojo. Hasta el dorado metal busca la vida en las formas más pasionales de la naturaleza. La algarabía murciana fue de las primeras en dar paso al fin de la aflicción y del respetuoso silencio. ¡¡Alborozo, fiesta, alegría, caballos engalanados y mujeres hermosas, trajes de colores vivos y dias de cosechas de los más diversos frutos. !!. Las lenguas campaneras lanzan al aire los rumores más sinceros acerca de la cortesía de  badajos. ¡¡Mayo hacia arriba!!

4.
La torre había permanecido durante siglos apagada, abandonada, sola.  Aunque la  vida se esforzaba en su exterior por hacerla renacer cubriéndola con mantos tejidos de fibras de fresca esperanza, enredándose en sus cantos, sus recodos, sus figuras inconcretas,  aún así, la piedra no despertaba.
Un día, una visita. El mar viajó en tus ojos al interior de la torre buscando oquedades inhóspitas, secretos a simple vista. Tu piel condujo el calor hacia aquella esquila olvidada en la penumbra del tiempo.  Una simple y descuidada caricia. El aire de tu cuerpo al volverse provocó la frecuencia y la respiración de tu aliento trajo el fuego, tocando el alma insensible del metal. Un estremecimiento. Renacer. Al son de las pausas del deseo, surgieron ondas de placer que dieron vida y movimiento al mineral, haciéndolo eco de vida y desbordándolo de sueños. Hoy, por fin, tañeron de nuevo las campanas.

5.
Hay conversaciones en las que las esquilas lloran o ríen según quien las escuche. Lo mismo saltan chispas de sus pequeñas almas de metal que lágrimas de sus lenguas insaciables. Bailan y voltean al antojo de quien las acaricia o las fustiga con sus manos o con la pérfida cuerda que las ahorca. Pero son agradecidas y no enmudecen si no entregan su alma a aquel que las utiliza para enviar sus mensajes. Quizás se prostituyen en un deseo de amar y de entregarse a su tocador. En nuestras almas, las campanas desean brillar para nuestros ojos, resplandecer de vida y traslucir la alegría y la dicha de nuestros sentidos. No, no dejes que toquen para tu entierro si no para tu renacer en la locura. Para un bautismo renovador. 
Petóns.
 
EL JUEGO DE CARTAS.
Me tomarás por aburrida, pero si quieres jugar, prefiero otro tipo de juego.  En este tuyo me vas enseñando las espadas de los celos, los bastos de los golpes mudos, los oros del interés y los corazones de los momentos en los que me das vida y me tientas, para volver a ensartarme de nuevo en la desazón y la discordia. Hagamos algo: dejemos las cartas a un lado. Vivamos. Prefiero la locura de la incertidumbre y el amor a la intelectualidad del movimiento preparado y el futuro calculado. No presento más bazas: las recojo y las retiro. Si tu destino en vivir pegado a unas cartas de programación de sentimientos, amigo, despidámonos ahora porque, entonces, nuestro futuro ya está escrito. En cambio, si quieres compartir sentimientos, experiencia, corazón y problemas, de cara al viento y sin juegos, toma mi mano y afrontemos una vida sincera y completa.
Petóns
 
 

 

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Published on e-Stories.org on 07/14/2007.

 

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