Karl Wiener

Un problema no solucionado

 
       El gallo estaba sentado sobre la escalera y observaba atentamente las actividades de las gallinas abajo en la granja. De vez en cuando alargaba su cerro y cantaba a voz en grito para que las gallinas no olvidaran que sólo él es el patrón. Estas pero, no impresionadas, se dedicaban a sus actividades habituadas. Andaban con pasos cortos de aquí para allá en busca de un gusano o tiraban una caña del suelo arenoso, mojaban  el pico en el cuenco de agua, alzaban la cabeza y con cerro alargado y pico abierto hacían enrollar las gotas abajo la garganta. Repitían esta cosa hasta la sed era saciada.
       El gallo en su puesto de 0bservación parpadeaba con aburrimiento. Ninguna cosa parecía molestar la paz de la granja. De repente pero  cacareado alto sonó de un esquina de la granja. Parecía que una riña violenta hubiera estallado entre las gallinas. Esta cosa no gustaba en absoluto al gallo. Sólo èl tenía el derecho a provocar una riña en la granja. Bajó de la escalera y marchó vanidosamente a la esquina de donde se oyó el ruido para averiguar que cosa sucedía. Cada uno de sus pasos evocó al relevo de la guardia delante del palacio de un rey. Alzó su zanca izquierda, la lanzó como elecrizado por delante en estilo de un jugador de fútbol y por fin la posó violentamente a la tierra. En lo sucesivo procedió de la misma manera con su zanca derecha. Si hubiera tenido esporas de hierro como un jinete il gallo habría producido un sonido casi como el son de un timbre. Quizá el gallo creía de imponer a las gallinas con una marcha tal orgullosa.
       El gallo se acercó al lugar, de donde venía el ruido de las gallinas excitadas, paró, alzó una de sus zancas y inclinó su cabeza para oír mejor.  Una de la gallinas había hecho la pregunta antiquísima: “?Habían existido primeramente las gallinas o el huevo?”. Las gallinas como habitual en un caso semejante no sabían una respuesta. El gallo aprovechó la ocasión de mostrar su superioridad y proclamó: “Naturalmente había existido el huevo en primer lugar, por que cada una de vosotros había salido como pollito de un huevo antes de ir creciendo a una gallina”. Por un momento la explicación del gallo hizo cesar  la pelea. Esta gallina pero, que había causado el conflicto y no sabía que no contradice ninguno jamás al gallo, preguntó ingenuamente: “?Y qué gallina ha puesto el primero huevo?”. 

 

All rights belong to its author. It was published on e-Stories.org by demand of Karl Wiener.
Published on e-Stories.org on 01/29/2008.

 

The author

 

Comments of our readers (0)


Your opinion:

Our authors and e-Stories.org would like to hear your opinion! But you should comment the Poem/Story and not insult our authors personally!

Please choose

Previous title Next title

Does this Poem/Story violate the law or the e-Stories.org submission rules?
Please let us know!

Author: Changes could be made in our members-area!

More from category"Fairy Tales" (Short Stories)

Other works from Karl Wiener

Did you like it?
Please have a look at:

Le finaud - Karl Wiener (Fairy Tales)
Pushing It - William Vaudrain (General)